Cómo limpiar los fogones de gas a fondo

· Equipo de Casa Práctica

Los fogones de gas acumulan grasa, salpicaduras y restos de comida que se van quemando capa sobre capa. Limpiarlos a menudo no es solo cuestión de estética: las salidas de la llama se obstruyen, y eso hace que la cocina caliente peor y consuma más.

La buena noticia es que casi todas las piezas se desmontan, así que limpiarlas es más fácil de lo que parece. En esta guía verás cómo dejarlos a fondo, paso a paso.

Antes de empezar

  • Asegúrate de que los mandos están cerrados y los fuegos apagados y fríos.
  • Retira las piezas desmontables: las parrillas, los quemadores (la corona metálica) y los difusores. En la mayoría de cocinas salen con solo levantarlos.

Limpia las parrillas

Las parrillas son lo que más grasa acumula:

  1. Déjalas en remojo en agua caliente con desengrasante o un buen puñado de bicarbonato, 20-30 minutos. El remojo ablanda la grasa y hace casi todo el trabajo.
  2. Frota con un cepillo o un estropajo no metálico.
  3. Aclara y sécalas bien.

Si tus parrillas son de hierro fundido, sécalas a conciencia: la humedad las oxida. Las esmaltadas son más resistentes.

Limpia los quemadores y los difusores

Los quemadores son la pieza clave, porque por sus orificios sale la llama:

  1. Déjalos también en remojo para ablandar la grasa.
  2. Frota la superficie con un cepillo.
  3. Destapa las salidas de la llama: pasa un cepillo y, en cada orificio obstruido, un alfiler o una aguja fina. Si los orificios están sucios, la llama sale irregular.
  4. Aclara y sécalos por completo antes de montarlos.

La superficie de la cocina

Con las piezas fuera, la superficie de los fuegos queda despejada:

  • Aplica desengrasante o una pasta de bicarbonato sobre las manchas, deja actuar unos minutos y retira con un paño.
  • En las superficies esmaltadas, nada de estropajos metálicos: rayan.
  • Seca para que no queden marcas de agua.

Si la llama no sale bien

Una llama sana es azul y uniforme. Si notas que es amarilla, irregular o débil, casi siempre es porque las salidas del quemador están sucias u obstruidas. Repite el paso de destapar los orificios con el alfiler. Si tras limpiar sigue igual, conviene avisar a un técnico.

Cada cuánto limpiarlos

  • Tras cocinar: un repaso rápido de la superficie con un paño evita que la grasa se acumule.
  • Cada 1-2 semanas: limpieza a fondo de parrillas y quemadores, según lo que cocines.

Errores que debes evitar

  • Montar los quemadores o los difusores mojados: dificulta el encendido y, en el hierro, provoca óxido.
  • Usar estropajos metálicos en superficies esmaltadas: las rayan.
  • Limpiar con los fuegos calientes o encendidos.
  • Dejar las salidas de la llama obstruidas: la cocina calienta peor y gasta más.

Limpiar los fogones es parte de tener la cocina a punto. Tienes el plan completo en cómo limpiar la cocina a fondo, y te pueden interesar también cómo limpiar la vitrocerámica y cómo limpiar la campana extractora.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que limpiar los fogones de gas?

Un repaso de la superficie después de cocinar evita que la grasa se acumule. Las parrillas y los quemadores piden una limpieza a fondo cada una o dos semanas, según lo que cocines.

¿Cómo desatasco las salidas de la llama?

Las salidas de la llama del quemador se obstruyen con grasa y restos. Destápalas pasando un cepillo y, en los orificios, un alfiler o una aguja fina. Es lo que hace que la llama salga uniforme.

¿Por qué la llama de mi cocina de gas es amarilla o irregular?

Suele ser por las salidas del quemador sucias u obstruidas. Una llama sana es azul y uniforme; si es amarilla o desigual, toca limpiar los quemadores y destapar los orificios.

¿Puedo meter las parrillas en el lavavajillas?

Depende del material. Las esmaltadas suelen aguantarlo; las de hierro fundido es mejor lavarlas a mano y secarlas bien, porque el lavavajillas favorece el óxido.

¿Cómo quito la grasa incrustada de las parrillas?

Déjalas en remojo en agua caliente con desengrasante o bicarbonato durante 20-30 minutos para ablandar la grasa, y después frota. El remojo hace casi todo el trabajo.

¿Hay que secar las piezas antes de montarlas?

Sí, y es importante. Los quemadores y los difusores deben estar completamente secos antes de volver a colocarlos: la humedad en esas piezas dificulta el encendido y, en las de hierro, provoca óxido.